A las ocho de la tarde del sábado las puertas del Santuario volvían a abrirse, pero esta vez de manera más especial. Tras algo más de dos años la Hermandad de Pasión y el equipo de D. Sergio Segura, nuevo Hermano Mayor, no quiso ni esperar un segundo para devolver a las calles de Motril a la Madre de Dios, la Madre de la Amargura.

No importaba dónde miraras ya que en los rostros sólo se contemplaba la ilusión de los hermanos por ver una vez más a su Madre al caer la noche en Motril. Rostros de hermanas que por primera vez portaban a Amargura, rostros de costaleros que la anhelaban sobre sus hombros y rostros de aquellos que lucharon y a día de hoy siguen luchando por devolver a la Hermandad lo que tanto merece. Si los hermanos tuvieran que titular este día con algo sin duda lo tildarían de un día mágico.

Así, el cortejo, formado por su Diputado D. Enrique Osuna, emprendió su camino hacia la Iglesia de los Agustinos a un buen ritmo con un exquisito orden y un buen número de hermanos, acompañados por la recién creada Capilla Musical Ntro. Padre Jesús Nazareno de Dúrcal, la cual tocara por primera vez en este Rosario Vespertino. Una vez allí, el momento fue quizá indescriptible pero también inolvidable ya que Victoria y Amargura fueron una por un momento. El paso fue capitaneado por la voz del maestro, D. Pablo Rincón Correa, pero también por alguien que ha sido durante años la voz de la mujer costalera, Dña. Pepa García.

Los detalles no faltaron pero Motril seguirá esperando con ilusión a su Amargura y ya ansia con verla bajo palio.

 

 

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