«Magna en Motril»

Enrique Osuna Villa – CRUZ DE GUÍA


 

Recuerdo que por el año 1.992 se celebró el Sábado Santo un Entierro Magno en Sevilla, coincidiendo, según unos  para conmemorar el 400 aniversario de las estaciones de penitencia a la Catedral de Sevilla, otros por los 500 años de evangelización de América, otros la Exposición Universal.

Con el paso de los años, se han repetido otros muchos Entierros Magnos, otras Magnas Marianas, etc y cada uno de estos actos ha tenido un motivo diferente; en concreto, este año se ha realizado en Huelva una Procesión Magna que con motivo de la celebración del Año de la Misericordia; en Ayamonte, por el 75 aniversario fundacional de la agrupación de hermandades; en Chiclana se realizó una Procesión Magna Mariana por el primer centenario del patronazgo de Nuestra Señora de los Remedios como Patrona de Chiclana de la Frontera. Se ha de entender por tanto que hay muchos motivos para celebrar un Entierro Magno, una Procesión Magna Mariana, una Procesión Magna,..

En Motril, el año 2017 estará marcado por el 50 aniversario de la creación de la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Semana Santa de Motril y que mejor motivo para realizar una Procesión Magna.

Tal y como dice el lema pontificio de San Pio X, que en su pontificado no busco otra cosa que “restaurar todas las cosas en Cristo, a fin de que Cristo sea todo y esté en todo..

Instaurare omnia in Christo. Restaurar todo en Cristo.

Nuestra misión de cristianos es proclamar esa Realeza de Cristo, anunciarla con nuestra palabra y con nuestras obras. EVANGELIZAR. Informar al mundo entero con el espíritu de Jesús, colocar a Cristo en la entraña de todas las cosas.

A algunos los llama al desierto, a desentenderse de los avatares de la sociedad de los hombres, para hacer que esos mismos hombres recuerden a los demás, con su testimonio, que existe Dios.

A otros, les encomienda el ministerio sacerdotal.

A la gran mayoría, nos quiere en medio del mundo, en las ocupaciones terrenas.

Recordemos la escena de la conversación de Cristo con los discípulos de Emaús. Jesús camina junto a aquellos dos hombres, que han perdido casi toda esperanza, de modo que la vida comienza a parecerles sin sentido. Comprende su dolor, penetra en su corazón, les comunica algo de la vida que habita en El.

Cuando, al llegar a aquella aldea, Jesús hace ademán de seguir adelante, los dos discípulos le detienen, y casi le fuerzan a quedarse con ellos.

Le reconocen luego al partir el pan: El Señor, exclaman, ha estado con nosotros.

Entonces se dijeron uno a otro: ¿No es verdad que sentíamos abrasarse nuestro corazón, mientras nos hablaba por el camino, y nos explicaba las Escrituras?

Cada cristiano debe hacer presente a Cristo entre los hombres; debe actuar de modo que, a través de las acciones del discípulo, pueda descubrirse el rostro del Maestro.

Como cristianos debemos colaborar con esta celebración, que nos ha de servir para aumentar nuestra fe, para evangelizar a la Ciudad de Motril, algo distante de sus Hermandades y Cofradías, a las cuales sólo nos acercamos para la salida y el resto del año casi ni nos acordamos.

Quizás sea este un punto de inflexión en nuestra Semana Santa, por el cual se le dé definitivamente el impulso que le hace falta a la Semana Santa de Motril, donde los hermanos y cofrades, sean realmente eso, hermanos y cofrades, no sólo de redes sociales y tabernas.

Dejemos la comodidad del asiento, dejemos el ordenador donde es muy fácil escribir y buscar bandas, procesiones, videos,… salgamos a la calle a decir nuestra verdad.

Colaboremos con nuestras Hermandades y Cofradías.

Participemos en esta Magna Motrileña.

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